El profundo impacto del secretario-tesorero emérito de AFSCME, William Lucy, en los movimientos laboral y de derechos civiles es un modelo instructivo para los organizadores sindicales de hoy, según historiadores que se reunieron en la 47ª Convención Internacional de AFSCME para hablar sobre su próximo libro acerca de su vida.
Lucy, quien falleció en 2024, fue secretario-tesorero de AFSCME de 1972 a 2010, cofundador de la Coalición de Sindicalistas Afroamericanos (CBTU, por sus siglas en inglés) y presidente de la Internacional de Servicios Públicos (PSI).
Lucy fue un líder visionario en la organización sindical, los derechos civiles, la justicia racial, la vida cívica y la solidaridad global. Fue una figura central en muchas de las luchas que dieron forma a AFSCME, al movimiento laboral y a la nación, según la actual secretaria-tesorera de AFSCME, Elissa McBride.
McBride encabezó el lunes un panel de discusión con cuatro colaboradores de la próxima biografía de Lucy, titulada, Standing Together in Service: William Lucy, Civil Rights and the American Labor Movement (“De pie juntos en el servicio: William Lucy, los derechos civiles y el movimiento laboral estadounidense”). El libro está previsto para su publicación en 2027, pero los miembros de AFSCME que asistieron a la Convención en Chicago recibieron un adelanto especial el lunes.
“El señor Lucy se dedicaba a construir instituciones”, dijo Marc Bayard, editor de la biografía de Lucy. “Siempre fue un organizador, y esta capacidad de compartir estas lecciones de organización significará mucho tanto para los activistas veteranos como para los nuevos activistas”.
Bayard es asesor principal y presidente del Programa de Becarios de Investigación de Estudios Laborales Comparados Internacionales en Morehouse College, miembro asociado del Institute for Policy Studies y director de su Iniciativa de Trabajadores Afroamericanos (Black Worker Initiative).
Jeffrey Helgeson, presidente del Departamento de Historia de la Universidad Estatal de Texas, dijo que el trabajo sindical de Lucy en Chicago, Atlanta, Memphis, Detroit y Washington, D.C., formó su visión de que las áreas urbanas tenían un potencial sin explotar para el poder político.
“Él desarrolló esta visión real de las ciudades estadounidenses como bases de poder para la clase obrera”, dijo Helgeson. “Nunca dejó de creer en la clase obrera urbana como base de poder en la política estadounidense”.
William Jones, profesor y director asociado del Departamento de Historia de la Universidad de Minnesota-Twin Cities, atribuyó a Lucy el mérito de haber ayudado a transformar a AFSCME de sus raíces como organización de servicio civil a una unión más combativa, enfocada en los derechos de los trabajadores.
“El señor Lucy pertenecía a una generación que reconoció que la mayoría de las personas que ingresaban al servicio público… eran trabajadores de cuello azul, muchos de los cuales ni siquiera tenían derecho al voto”, dijo Jones. “Y necesitaban cosas como la negociación colectiva, y a veces necesitaban ir a huelga para representar sus intereses y defender el servicio público”.
Fran Ryan, directora del programa de Maestría en Relaciones Laborales y de Empleo de la Universidad de Rutgers, creció en Filadelfia leyendo los comentarios de Lucy en la publicación de AFSCME, The Public Employee.
“Lo que Bill Lucy hizo a través de su pluma fue hablar de cosas de las que ABC News no hablaba”, dijo Ryan sobre el enfoque de Lucy en temas de derechos humanos globales en Sudáfrica, Centroamérica, Irlanda del Norte y Palestina.
La contribución de Ryan al libro examina los impactos históricos de la colaboración entre Lucy y el expresidente de AFSCME, Jerry McEntee.



